Mi mente odia la navidad

Escrito por  19 Dic 2017

Para algunas personas la Navidad puede convertirse en una dura prueba que superar.

“Siempre he pensado que [las Navidades] son unas fechas deliciosas,

un tiempo de perdón, de afecto, de caridad;

el único momento que conozco en el largo calendario del año, en que

hombres y mujeres parecen haberse puesto de acuerdo

para abrir libremente sus cerrados corazones […] ”

Charles Dickens, “Christmas Carol”

 

Estas frases reflejan un mensaje en positivo de la Navidad, sin embargo, habrá quien no comparta estas sensaciones, habrá quien viva esta época del año con felicidad o por el contrario con cierta mezcla de emociones entre alegría, tristeza y añoranza, si bien esté alejado de su familia o prefiera mantenerse ajeno a todas las tradiciones que rodean a esta época del año.

 

Hoy en el blog de “Comete el mundo TCA” nos preguntamos: ¿Cómo vive la Navidad una persona que padece un trastorno alimentario? Unos días donde el tándem celebración-comida parece que nunca se acabe, provoca entre otros motivos, que para ellas resulte una etapa difícil, la cual vivan con mucho más estrés y ansiedad e incluso, sientan un malestar y agobio generalizado que les puede llevar a recurrir de nuevo a hacer conductas o adoptar actitudes propias de la enfermedad como esconder comida o restringir alimentos. 

 

En todos los afectados/as y en especial, aquellos casos que se encuentran ingresados y suelen tener permisos especiales, los días navideños provocan mayores contactos con la familia, amigos y conocidos y mayor exposición y acceso a la comida, lo cual convierte a la Navidad en una época más vulnerable.

 

10 pautas para que las comidas navideñas sean más llevaderas

 

Como ya sabemos, el apoyo en el núcleo familiar resulta una pieza clave en el tratamiento para la recuperación de la persona que sufre un trastorno alimentario, y en época navideña se vuelve aún más necesario. Por este motivo, para aportar nuestro granito de arena a familiares y cuidadores, hemos elaborado un decálogo de pautas y normas generales con el objetivo de ayudar y aportar harmonía en estos días especiales: 

 

  1. Procurar que el momento de la comida sea siempre en compañía, y a poder ser, en familia, evitando situaciones de soledad.
  2. Realizar las comidas donde todos los comensales estén sentados y alrededor de una mesa, evitando comidas de pié, de coctel o similares.
  3. No se aconseja elaborar platos o preparaciones diferentes o especiales para que la persona afectada coma diferente al resto de la familia, si no que se debe adaptar al menú navideño siempre que sea posible para normalizar la situación.
  4. Intentar seguir con la rutina recomendada o indicada, la cual se suele basar en cinco comidas al día, procurando no saltarse ninguna de ellas.
  5. Huir de largas sobremesas y aperitivos con grandes cantidades de comida a la vista. En este tipo de situaciones, servir un plato representativo de todo lo que se sirve en la mesa y ofrecérselo ya racionalizado en el plato a la persona afectada, suele resultar una estrategia bien acogida.
  6. Los dulces navideños (turrones, polvorones, mazapanes, etc.) que se acostumbran a tomar de sobremesa no deberían sustituir al postre de las comidas, suponen un añadido extra, del mismo modo que tampoco deberían sustituir a la merienda.
  7. Evitar el consumo de bebidas alcohólicas, por su nulo interés nutricional y desde el punto de vista de la salud y sobretodo en casos que toman medicación ya que puede interferir y provocar efectos adversos. Y evitar también aquellas preparaciones culinarias o platos que incluyan alimentos light o de dieta ya que su consumo puede enmascarar una oportunidad para la persona afectada para restringir o darle otra función relacionada con la enfermedad.
  8. En situaciones de negación a la comida o a algún alimento, se recomienda no forzar ni obligar ni tampoco presionar o llegar a culpabilizar. Actuar con empatía hacia la persona afectada y ofreciendo la oportunidad de expresarse con libertad.
  9. Procurar que los temas de conversación no giren en torno a la comida y evitar comentarios u opiniones relacionados con la misma.
  10. Favorecer al disfrute de estos días señalados para ayudar a que la persona afectada no esté tan centrada ni preocupada en la comida. Son días en los que se pueden llevar a cabo tradiciones navideñas que no estén relacionadas con la comida o la cocina, o bien practicar ocio saludable como voluntariados o tus aficiones favoritas que nunca tienes tiempo suficiente para hacerlas.

 

Se debe tener en cuenta que estas indicaciones se basan en consejos generales, por tanto, se recomienda consultar y consensuar con los profesionales y centros especialistas aquellas pautas más concretas adaptadas a seguir en cada caso, según situaciones determinadas, diagnóstico, características individuales y contexto asociado.

 

Felices Fiestas!!

 

 

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Andrea Arroyo

Psicóloga y dietista-nutricionista clínica. Máster Oficial en nutrición y metabolismo con suficiencia investigadora y Máster Oficial en Psicologia General Sanitaria. 

Compagina la práctica clínica centrada en obesidad, trastornos de la conducta alimentaria y psiconutricion con su actividad como formadora y redactora de contenidos de salud.

Profesora-docente colaboradora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Creadora y coordinadora del Grupo de Trabajo titulado TCA y tratamiento psicológico de la obesidad, en el Colegio Oficial de Psicólogos de Catalunya (COPC).

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